Sábado 1 de mayo de 2021
Hace 168 años se sancionaba la Constitución Nacional Argentina, fue un 1 de Mayo de 1853 en Santa Fe.
Constitución Nacional de la Nación Argentina
El 1º de mayo de 1853 los diputados de las provincias (excepto los de Buenos Aires), reunidos en Santa Fe, sancionaron la Constitución Nacional, en respuesta a una necesidad que surgió tras la Revolución de Mayo. Su objetivo era constituir la unión nacional, afianzar la justicia y consolidar la paz interior.
El 1 de Mayo de 1853 en Santa Fe, se promulgaba la Constitución Argentina.
Desde la Revolución de Mayo de 1810, las "Provincias Unidas del Río de la Plata" pujaron por darse régimen legal que consagre definitivamente su identidad en todo el territorio. Ello no fue tarea sencilla, pues los marcados conflictos de intereses entre Buenos Aires y el resto de las Provincias postergó su tratamiento.
Luego de los fallidos intentos de la Asamblea del año 1813, del Congreso de Tucumán de 1816 y las constituciones de 1819 y 1826, se enclavó la piedra fundamental de la organización institucional Argentina: El Pacto Federal de 1831. La batalla de Caseros que acarreó la derrota de Rosas permitió a Urquiza generar los consensos entre Buenos Aires y el resto de las provincias en el llamado "Acuerdo de San Nicolás".
Sin dudas la gran fuente doctrinaria inspiradora del texto constitucional fue el texto de Juan bautista Alberdi "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina" incorporándose a ello los modernos principios consagrados en la constitución de los EEUU de 1787, que adopto un sistema de gobierno republicano y presidencialista y organizó el estado federal.
Existieron intensas discusiones sobre la similitud con la constitución norteamericana, la libertad de culto y la apertura a nuevas olas de inmigrantes, aunque prevalecieron los puntos de vista más progresistas generando una Constitución ejemplar y vanguardista para la época.
Finalmente el preámbulo (verdadera manifestación de principios) y sus 107 artículos, fueron promulgados el 1 de Mayo de 1853 marcando el inicio de una nueva era para la República. La constitución fue modificada en 7 oportunidades, 1860, (Pacto San José de Flores mediante, por el cual la Provincia de Buenos Aires se une a la federación) 1866, 1898, 1949, 1957, 1972 y 1994, aunque no todas ellas por convenciones constituyentes.
La última reforma constitucional consideró como antecedentes validos las reformas 1860, 1866, 1898, y 1957.
En el día Internacional de Trabajador, vale recordar que mediante aquella reforma de 1957, se incorporó con rango constitucional, en el artículo 14 bis, los derechos del trabajador incluido el derecho a huelga.
Para decirlo en palabras de Alberdi, la aspiración es que la Constitución constituya una carta de navegación para guiar los destinos del país. En su defensa y observancia estaremos construyendo un estado de derecho cada vez más vigoroso.
Reforma Constitucional de 1994
Los postulados normativos de nuestra Constitución sufrieron su última reforma en 1994; cuyo proyecto surgió a partir del consenso entre las dos fuerzas partidarias mayoritarias de ese momento: el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical.
En su conjunto, la reforma no cambió los principales contenidos de la Constitución de 1853, aunque modificó parte de la estructura institucional e incorporó nuevos derechos, a partir del reconocimiento de jerarquía constitucional a los tratados internacionales sobre derechos humanos.
El acuerdo, posteriormente convertido en la Ley 24.309, incluyó un núcleo de coincidencias básicas, como: elección directa del Presidente y Vicepresidente e inclusión del ballottage; elección directa de tres senadores (de los cuales uno debería representar a la minoría); elección directa del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; reducción del mandato presidencial a cuatro años; única posibilidad de reelección presidencial; creación del cargo de Jefe de Gabinete de Ministros; creación del Consejo de la Magistratura; acuerdo del Senado por mayoría absoluta para la designación de los jueces de la Corte Suprema.